Femenino Singular
Cartel FEMENINO SINGULAR
F
emenino Singular pretende reflexionar sobre las mujeres hoy, desde sí mismas, con los hombres como telón de fondo, como sujeto elíptico, con sus caras, sus actos, con todo lo que evidencia que los hombres son circunstancia necesaria, inevitable en esta propuesta, pero su presencia física es eludible: no necesariamente mala.

Esta noche se han liberado de sus responsabilidades que han sido asumidas por sus maridos-parejas-exmaridos- exparejas-abuelos-hermanos-canguros, cada una como ha podido, han empaquetado a las criaturas y dejando la comidita preparada y la hoja de papel anotada con todo lo que debes hacer en mi ausencia, y ni una cosa más, baño, crema, pijama, cena, cama, cuento, apagas la luz, no duermas con la criatura, sola, que se acostumbre, la tele bajita, y ni una cosa más, me entiendes, ni una.

El mundo al revés.

No es mala la idea de que todo se vuelva del revés. Por ahí hay una esperanza.

Esta noche Carolina, María, Marta y Rosa, abandonan aparentemente sus roles y asumen otros, los de sus compañeras.

¿Por qué?

Se sienten bien así, porque son actrices, y una es más libre para decir lo que piensa desde otra que desde sí misma, eso es lo que te regala el teatro, el placer de expresarte sabiendo que nadie te va a atribuir esos pensamientos, qué alegría, poder decir cosas por boca de otro, es un juego, y nuestras mujeres lo saben muy bien, como saben que, al final, cuando acabe la cena, cuando acabe la representación, todo volverá a ser como antes de empezar.

O no.