Restos
Cartel RESTOS
L
os restos del presente son lo que dejamos para el futuro, que conformarán asimismo el pasado de los que entonces vivan. También usamos la palabra aludiendo a sus calidades. No es lo mismo hablar de restos humanos, que de restos de comida. O en términos numéricos, en sentido figurado o simplemente como frase hecha, donde para los restos es la eternidad.

Hablemos de la Ley de Memoria Histórica. Para unos, es imprescindible para que todos los españoles sean tratados en clave de igualdad ante el tribunal de la historia. Para otros, es la forma de buscar la división de la unidad de España. Bueno, vale. En realidad, de lo que se trata es de conseguir medios para encontrar y reubicar todos aquellos restos de nuestra Guerra Civil que fueron enterrados en fosas comunes en las cunetas de las carreteras, o en otros lugares anónimos. Los encuentro, los saco, los reconozco y me los llevo, a los restos, al cementerio de mi pueblo, por poner un ejemplo. Esto es bueno para unos, los que no consiguieron enterrar los restos de sus muertos, y malo para otros, que, habiendo enterrado los restos de los suyos, hoy entienden que desenterrar a los desaparecidos ajenos es algo así como reabrir heridas. Es probable que teman que los restos hablen. Pero, no. Tranquilos. Los restos no hablan. Al menos los del pasado. Salvo en el teatro. Eso sí.

Por último, no es lo mismo que las cosas puedan cambiar en el futuro a que queden así, como están, para los restos. Eso es determinante y está en nuestras manos. Si seguimos matando de hambre y de miseria a África, lo mismo un día no aguantan más y, además de venir en pateras o como puedan, van y nos zampan, o nos congelan para enviar carne a sus familias en lugar de divisas, porque las divisas no se comen.