Más Perdidos que Carracuca
Cartel MAS PERDIDOS QUE CARRACUCA
P
ara unos, vivir es lo normal. Para otros, un regalo. Para pocos, un lujo. Para más de muchos, un ejercicio diario milagroso. Aún así, vivir no te garantiza la felicidad. Sólo la posibilidad de alcanzarla.

¿Existe la felicidad? Aquí es donde habitan nuestros antihéroes. Hoy han conseguido vivir un día más. Cuando les acompañamos no nos podemos creer que la historia de Manuel y Rafael sea posible. Y es que cuando los que viven por norma, regalo o lujo, se enfrentan a realidades que desconocen,"les parece mentira, imposible". Preferimos no ver lo desagradable. En la medida en que no vemos, no existe lo no visto. Ceguera social o de supervivencia, porque es muy difícil seguir durmiendo tranquilos, sabiendo que hay gente que vive como Manuel y Rafael a un par de calles de nuestra casa; pero es cierto, viven.

Ambos están perdidos. Perdidos porque no conectan con la realidad. Rafael sabe leer y es cristiano y católico y todas esas cosas y, por eso, piensa que va a salir del agujero donde vive, de la miseria, porque sabe leer y escribir. Es un ingenuo. Pero necesita unos zapatos. No puede ir por la vida buscando un trabajo digno con unos zapatos llenos de periódicos y de agujeros. No es decente. Mientras lo piensa, bebe vino. Y el poco rato que tiene se le diluye en el contenido de una botella del peor vino que se pueda uno imaginar, mientras lee con dificultad noticias de los periódicos que recoge de la basura. Noticias de hoy, de ayer, de siempre.

Manuel no sabe escribir, no sabe leer, no sabe rezar. Sólo sabe defenderse de un mundo hostil. No quiere quedarse solo. Cree que Rafael va a conseguir un buen trabajo, porque sabe leer y escribir. Es un ingenuo. Y no le deja sus zapatos, porque no se quiere quedar solo. Mientras lo piensa, comparte la botella de vino con Rafael y, naturalmente, le escucha cuando lee el periódico. A veces piensa que Rafael no sabe leer, y que le engaña, porque la noticia no le gusta, por ejemplo.

Este conflicto motoriza la peripecia de estos dos personajes, cargadores de camiones en el mercado central de cualquier gran ciudad. Al final la sociedad coloca a cada uno en su sitio y para Rafael y Manuel, podría haber sido peor. Se quedan juntos.

 

 

MÁS PERDIDOS QUE CARRACUCA es una coproducción de Producciones Inconstantes Teatro y Metamorfosis Teatro.
Compañías concertadas con la Comunidad de Madrid.